¿Se pueden entrenar los gatos?

Puede que cuando hayas leído el título de este artículo hayas dicho “¿Entrenar a un gato? ¡Pero que tontería! ¡Los gatos no se pueden entrenar! “. En este caso, te sorprenderá saber que los gatos pueden, en realidad, ser entrenados.

Por supuesto, no pueden ser entrenados en la misma forma que los perros y es probable que nunca aprendan a sentarse con una orden tan fácilmente como sus primos caninos, pero se les puede enseñar trucos sencillos que te harán la vida mucho más fácil. Puedes trabajar para conseguir que el gato disfrute de los viajes en coche o para que reaccionen cuando se les llama por su nombre, ¡y si eres particularmente ambicioso incluso puedes intentar enseñarles a usar el baño!

Los gatos son gatos

Mientras que los gatos domésticos sienten afecto por sus dueños, por lo general no están tan dispuestos a agradar. En general, los gatos tienen una mentalidad “yo yo yo “, pero puedes usar esto para tu propia conveniencia para enseñarle al gato a hacer algunos trucos simples. Al felicitarlos y recompensarlos, puedes enseñarles a hacer acciones específicas. Los gatos son inteligentes y responden bien al refuerzo positivo por lo que al darles un snack en el momento adecuado, puedes animarles a repetir esas acciones al ordenarlo. Ten en cuenta que los gatos también pierden la concentración rápidamente, por lo que si el gato deja de mostrar interés en el ejercicio, mas vale dejarlo y volver a intentarlo mañana.

El tiempo es esencial

Los gatos son muy rigurosos con la rutina, y no les gusta cuando las cosas no siguen su curso regular. Así que si vas a enseñarle a tu gato a hacer algo, tendrás que atenerte a algunos puntos. Trata de hacer los ejercicios en una sola habitación, preferiblemente en la que no se vea interrumpido y elige un momento del día en que el gato no tenga hambre o sueño (¡sabemos que suena imposible pero sucede!). Repite el entrenamiento a las mismas horas y no hagas el ejercicio demasiado largo, 15 minutos como máximo, así el gato no se aburrirá o perderá la concentración.

¡No es fácil, lo sabemos!

El entrenamiento de un gato no es fácil. No hay tal cosa como una “escuela para gatitos” por una razón: a pesar de su inteligencia, los gatos pueden ser testarudos y quisquillosos, por lo que no hay garantía de que todo el trabajo dará sus frutos. Algunos gatos también se inclinan de manera más natural a tratar de complacer a sus dueños, y estos gatitos se esforzarán un poco mas. Pero otros gatos simplemente no siguen el ejercicio completo y prefieren hacer otras cosas. No te enfades por esto, porque después de todo, ¿no es su personalidad selectiva una de las razones por las que los amamos? Algunos gatos sólo han nacido para hacer lo que les de la gana.