#1 – Guarda bajo llave las soluciones descongelantes y anticongelantes

¿Utilizas alguna solución descongelante para quitar el hielo de las ventanillas de tu coche o automóvil? ¡Ten en cuenta que estos productos son extremadamente venenosos para los gatos y pueden volverse mortales rápidamente! Guarda tu anticongelante y descongelante de forma segura, limpia cualquier derrame de inmediato y comunícate de inmediato con tu veterinario en caso de ingesta accidental, incluso si tu gato solo ha lamido una pequeña cantidad de anticongelante que ha quedado en su pelaje. Muchos descongelantes, limpiadores de pantallas y algunos tipos de anticongelantes que se colocan en el radiador de los coches o automóviles tienen etilenglicol como uno de sus componentes principales, una sustancia peligrosa que es altamente venenosa pero, por alguna razón, muy atractiva para los gatos. De verdad, no podemos enfatizar suficiente lo importante que es llevar a tu gato al veterinario de inmediato.

#2 – Acompaña a tu gatito

¿Es la primera nevada de tu gatito? ¡Genial! Sin embargo, tu pequeña bola de pelo podría asustarse por ese sonido crujiente y la sensación de frío debajo de sus patas. Asegúrate de dejar que tu gatito descubra la nieve en un espacio cerrado primero, para que no corra hacia el tráfico presa del pánico. Puedes hacerlo simplemente llenando un recipiente de plástico grande con nieve y llevándolo al interior. ¡Asegúrate de tener tu cámara lista porque las cosas se van a poner súper adorables!

Acompaña a tu gatito

#3 – Evita que la puerta o trampilla de tu gato se congele

Si tu gato es un gato de interior y exterior, recuerda revisar la trampilla o puerta de tu gato de vez en cuando. Las fuertes nevadas podrían bloquearla o el clima frío podría hacer que se congele. Sin embargo, si hace tanto frío, probablemente deberías considerar mantener a tu gato dentro por su propia seguridad.

#4 – Limpia las patas de tu gato

Cuando tu gato regrese después de disfrutar del aire libre, asegúrate de limpiarle las patas. Las patas heladas pueden provocar quemaduras por congelación, mientras que la arena y la sal de la carretera pueden dañar las almohadillas de las patas de tu gato. Sin embargo, el mayor peligro reside en el anticongelante, que cuando se ingiere puede resultar mortal.

Limpia las patas de tu gato

#5 – Proporcionar agua limpia

El suministro de agua de los gatos al aire libre puede congelarse en climas fríos. Asegúrate de proporcionarle a tu felino agua fresca y líquida, preferiblemente en interiores. Nunca agregues sal al agua potable para evitar que se congele. Si bien es cierto que los gatos pueden procesar el agua salada mejor que los humanos, los cristales siguen siendo bastante perjudiciales para los riñones de tu felino.

#6 – Asegúrate de conseguir una caja de arena

Si tu gato es un gato de interior y exterior, es posible que no tenga un arenero donde hacer sus necesidades. Sin embargo, asegúrate de tener uno listo, en caso de que una tormenta de nieve o lluvias fuertes te obliguen a mantener a tu gato adentro. Si tienes varios gatos, lo mejor es proporcionar un arenero por gato más uno adicional.

Make sure to get a litter box

#7 – Comprueba debajo del capó del coche o automóvil

En invierno, los gatos buscan lugares cálidos para esconderse. El espacio vacío debajo del capó de tu coche o automóvil, cerca del motor caliente, les parece perfecto. Siempre revisa si hay gatos antes de salir con tu vehículo. Si tienes prisa, al menos dale un golpe al capó un par de veces para alertar a los gatos de que es mejor que se vayan de inmediato.

#8 – Ponle un microchip a tu gato

Asegúrate de que tu gato se pueda reunir contigo en caso de que se pierda. Ponle un microchip a tu gato y colócale un collar con la dirección para que el gatito pueda ser devuelto a casa en caso de que se pierda buscando un lugar cálido. ¿Has cambiado de dirección desde que le pusieron el microchip por primera vez? Asegúrate de que los datos de contacto del chip estén actualizados.

#9 – Mantén a tu gato adentro si es posible

En invierno, no son solo las bajas temperaturas y las nevadas las que suponen un riesgo, sino también la reducción de la luz del día. En la oscuridad, tu gato es más propenso a ser atropellado por el tráfico o perderse. Evita que tu gato salga al aire libre y, en su lugar, entretenlo en el interior con nuestros juguetes Senses. Mantienen a tu gato feliz y activo, incluso cuando no estás en casa.

Mantén a tu gato adentro si es posible

#10 – Ten cuidado con el fuego y los radiadores

Las chimeneas y las velas representan un peligro evidente para los gatos. Sin embargo, los calefactores o radiadores portátiles también pueden representar un peligro de incendio cuando tu mascota los vuelca. Asegúrate de usar solo calentadores portátiles que se apagan automáticamente cuando se vuelcan y mantén el fuego abierto fuera del alcance de tu gato en todo momento.

#11 – Alimenta a tu gato con una dieta nutritiva

Brindarle a tu amigo felino una dieta nutritiva adecuada es vital para mantener su pelaje grueso y saludable. Sin embargo, esto no significa que tu gato deba engordar durante el invierno. Si vives en un área propensa a las tormentas de nieve, no olvides abastecerte de comida para gatos antes de que llegue el invierno.

#12 – Proporcionar refugio a los gatos callejeros

Es posible que tu gato esté durmiendo una siesta acogedora dentro de su hogar calentito, pero mientras tanto, los gatos callejeros luchan por encontrar un lugar cálido para descansar. Si eres un poco hábil, puedes construir una caja de refugio con un mínimo de recursos. Si hay un cobertizo o algo por el estilo en tu jardín, abre las puertas con cuñas para que los gatos callejeros puedan entrar y salir. Incluso puedes hacer una puerta o trampilla para gatos en la puerta como una solución más permanente.

Proporcionar refugio a los gatos callejeros