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Enfermedad por Arañazo de Gato
La Enfermedad por Arañazo de Gato (EAG) es una afección causada por la bacteria Bartonella henselae, que vive en la boca del gato, en su saliva, y normalmente accede a tu organismo cuando un felino te araña.
En la mayoría de los casos, un arañazo de gato solo provoca un leve enrojecimiento e inflamación alrededor de la herida. No obstante, la Enfermedad por Arañazo de Gato (EAG) puede presentar síntomas adicionales, que incluyen dolor de cabeza, fiebre, inflamación de ganglios linfáticos, dolor muscular y articular, fatiga y pérdida del apetito. Aunque los adultos con un buen estado de salud suelen recuperarse con rapidez, las personas con un sistema inmunitario gravemente debilitado podrían necesitar tratamiento con antibióticos. Para prevenir posibles complicaciones, siempre es recomendable lavar minuciosamente cualquier arañazo de gato, incluso los más leves.
Mordeduras de gato
Cuando un gato te muerde mientras está jugando, es posible que solo te haga un pequeño arañazo. Sin embargo, si el mordisco es profundo debes acudir siempre al médico. Esto se debe a que los gatos pueden ser portadores de diversas bacterias peligrosas en su boca, entre las que se encuentran Bartonella henselae, Pasteurella multocida, Staphylococcus y Streptococcus.
Toda mordedura de gato provoca dolor localizado, inflamación y enrojecimiento. Sin embargo, ¿sabías que alrededor del 50 % de las mordeduras de gato se infectan? Esto puede provocar abscesos, pus, fiebre alta y, en casos graves, infecciones en el torrente sanguíneo, los huesos, las articulaciones, las vainas tendinosas, las válvulas cardíacas, e incluso sepsis. Cuanto antes se inicie el tratamiento, más probabilidad habrá de que la infección se cure eficazmente con antibióticos. Por este motivo, y dado el riesgo de infectarse de rabia, siempre se debe lavar y desinfectar cuidadosamente una mordedura de gato y acudir al médico de inmediato.
Rabia
Aunque la rabia suele asociarse con animales salvajes como zorros, mapaches y murciélagos, en casos excepcionales también se puede propagar a través de un gato. La enfermedad se transmite con mayor frecuencia mediante la mordedura de un animal infectado, por lo que se debe tener precaución si te muerde un gato que podría no estar vacunado. Asimismo, es fundamental que los gatos domésticos estén vacunados contra este virus, especialmente si les muerde un animal salvaje. En muchos países, la vacunación contra la rabia es obligatoria para los gatos domésticos. Los felinos en etapa adulta suelen necesitar un refuerzo cada 1 a 3 años, según el tipo de vacuna que hayan recibido.