En este artículo
¿Por qué a los gatos no les gustan las tormentas?
Luz y ruido
El oído de los gatos es mucho mejor que el de los humanos, lo que les permite oír frecuencias tanto más bajas como mucho más altas que nosotros. Esto significa que, para ellos, los truenos pueden sonar aún más aterradores que para nosotros. Además, las tormentas casi siempre van acompañadas de fuertes lluvias o incluso granizo, lo que puede hacer mucho ruido en el tejado y aterrorizar a los gatos.

El olfato
Mientras que nosotros tenemos alrededor de 5 millones de receptores olfativos en la nariz, ¡los gatos tienen más de 200 millones! Durante una tormenta, los rayos calientan el aire, lo que provoca la formación de ozono. Incluso los humanos podemos olerlo, así que los gatos, sin duda, también. Y luego está el petricor, ese olor que se percibe después de una tormenta sobre suelo seco. Los gatos son criaturas de hábitos, y es posible que no les guste este cambio de olor.
Presión atmosférica
Algunos gatos se ponen nerviosos antes de una tormenta con rayos, y este comportamiento puede estar relacionado con los cambios en la presión barométrica. Cuando se acerca una tormenta, la presión atmosférica suele bajar repentinamente. El sensible oído interno de los gatos puede detectar este cambio y, con el tiempo, tu felino puede aprender a asociar esa sensación con la llegada de una tormenta.
Cómo tranquilizar a tu gato durante una tormenta
Los gatos son animales de costumbres. Cualquier cambio drástico en su entorno les estresa. Aquí te explicamos cómo puedes ayudarles.
Compórtate con normalidad
Los gatos son muy inteligentes y pueden detectar fácilmente incluso los cambios más sutiles en tu comportamiento. Seguirles por toda la casa o acariciarlos demasiado puede hacer que se pongan recelosos o más ansiosos. Intenta tratarlos como cualquier otro día. Si tu gato ve que estás tranquilo y actúas con normalidad durante la tormenta, puede que entienda que no hay nada que temer.
Cubre las ventanas y enciende las luces
Los destellos repentinos de los relámpagos, combinados con los fuertes truenos y el ruido del granizo, pueden asustar a los gatos. Para ayudar a reducir su estrés, cierra las cortinas o persianas para bloquear la luz del exterior y enciende las luces de la casa para disimular aún más los destellos de los relámpagos.

Enciende la radio o la televisión
Poner música o encender la televisión puede ayudar a ahogar el sonido de los truenos, haciendo que los estruendos aterradores sean menos perceptibles para tu gato. Lo más probable es que tu gato ya esté familiarizado con el sonido de la televisión o la radio, lo que puede aumentar la comodidad y la sensación de normalidad que proporciona. Además, la luz cambiante de la pantalla de televisión puede ayudar a enmascarar los destellos de los relámpagos, dando la impresión de que no está pasando nada inusual en el exterior.
Crea un espacio seguro
Si tu gato tiene un escondite favorito en casa, hazlo lo más acogedor posible con mantas, snacks y juguetes. Los gatos suelen sentirse más seguros cuando están en lugares elevados, por lo que puede ser una buena idea colocar una caja de cartón forrada con mantas encima de la nevera o un armario. Cubre la entrada de la caja con una manta fina para bloquear la luz y el sonido, pero sin impedir que tu gato pueda asomarse y observar lo que ocurre a su alrededor. Añadir una camiseta con tu olor también puede proporcionarle mayor comodidad.
No fuerces a tu gato a entrar en un espacio pequeño
Los espacios reducidos están perfectamente bien, siempre y cuando sean seguros y tu gato decida entrar en ellos voluntariamente. Si tu gato se siente más seguro en su transportín, no hay ningún problema en dejarlo allí. Solo asegúrate de no encerrarlo en un espacio pequeño, como un cuarto de baño o una jaula, contra su voluntad, ya que esto podría causarle estrés o incluso lesiones si intenta escapar. Siempre que sea posible, deja que tu gato tenga acceso a todas las zonas seguras de la casa para que pueda elegir dónde se siente más cómodo.
No tengas a tu gato en brazos
Si tu gato se estresa durante una tormenta, o ante cualquier otra situación, es mejor no tenerlo en brazos. Sujetarlo o acariciarlo constantemente para intentar calmarlo puede empeorar las cosas, ya que lo estimularás en exceso y podría provocar un comportamiento agresivo repentino. En su lugar, dale espacio y deja que se calme por sí solo. Incluso después de que pase la tormenta, es posible que necesite un poco de tiempo para recuperarse por completo.
Consulta a tu veterinario si es necesario
Si las tormentas asustan tanto a tu gato que podría hacerse daño, es buena idea consultar a tu veterinario. Te puede recetar medicación si es necesario o sugerirte otras soluciones, como chalecos especiales para la ansiedad o difusores de feromonas diseñados para ayudar a tu gato a relajarse.